ANUDAN EL CABO DE UNA CEREZA CON LA LENGUA

22/04/2011

Interferencia Bataille


"En el momento de la cópula, la pareja animal no está formada por dos seres discontinuos que se acercan y se unen a través de una corriente momentánea de continuidad; propiamente hablando, no existe la unión: dos individuos que están bajo el imperio de la violencia, que están asociados por los reflejos ordenados de la conexión sexual, comparten un estado de crisis en el que, tanto el uno como el otro, están fuera de sí. Ambos seres están, al mismo tiempo, abiertos a la continuidad. Pero en las vagas conciencias nada de ello subsiste; tras la crisis, la discontinuidad de cada uno de ambos seres está intacta. Es, al mismo tiempo, la crisis más intensa y la más insignificante...".

"El impulso carnal es singularmente extraño a la vida humana; se desencadena fuera de ella, con la condición de que calle, con la condición de que se ausente. Quien se abandona a ese impulso ya no es humano; ese impulso es, al modo del animal, una ciega violencia que se reduce al desencadenamiento, que goza de ser ciego y haber olvidado ...".

Penétrame para olvidar mi muerte.
Ámame para resistir
el acto de ver y recordar.






Imagen: Claude Monet, Nympheas, 1906.
Citas: George Bataille, El erotismo.
Música: Where the Wild Roses Grow, Nick Cave & Kylie Minogue. 






18/03/2011

NO SOLTARÉ ESTA ESPADA

 
 


No soltaré esta espada.
La sangre de su acero fluyó por mí.
Tuvo que remover escombros enterrados,
arrancar raíces negras,
decapitar el asedio de las obsesiones.
No temblará cuando lleven tu nombre.
Las guerras personales hacen del corazón
un órgano inflexible y radicalmente extraño.
No soporta que lo muerdan más.




Foto: Jan Saudek, The Sword.
 

25/11/2010

DE MÁS


Nos preguntamos si nos ataríamos.
O si lo haríamos desatados.
Consideramos que no había diferencia.
Por las dudas escondí una tijera y una soga.
En el bosque.
Pero una de las dos está de más.








Foto: Jan Saudek, The Tiara, 1972.

22/11/2010

NO SUELTES


No sueltes tu muñeca para penetrarme.
Cada órgano es un órgano de penetración.
Mi esófago te anuda como un foulard,
mi estómago digiere tus fluidos,
mis intestinos se enroscan a tus piernas.
Que tu abrazo sea manco,
que tengas una sola axila.
Que tu infancia te observe
ejecutando sus insinuaciones.
Empapando sus articulaciones
limitadas.
Así es. Esto era el sexo.
Otra forma (inútil) de saciar el hambre.
Otra forma (inútil) de parar el tiempo.


Ella ya lo sabía. Ya se lo habías contado.
No hay muñeca en este mundo
que se tape los ojos.




Foto: Jan Saudek, The Doll, 1975.

26/10/2010

EXITS ALL ALONG THE ROAD


Este tajo es mío.
No es una boca.
No habla.
Porque todas las lenguas están muertas.
Este tajo actúa, que es parir.
Deja caer sus actos perpendiculares a la tierra.
De mi tajo caen taras, miserias y terrores.
Caen, cuando quiero vivir,
unas flores rarísimas.
Flores
como transatlánticos iluminados en la noche,
un cine en el que la pantalla es una sábana,
un volante convocando a asamblea
de flores. Que caen.
Estoy pariendo todo el tiempo.
Cucharas, escafandras, pañuelos.
Yo elegía el color de mis menstruaciones.
El rojo es una convención arbitraria.
Mi tajo es un accidente de la naturaleza.
A mí me toca convertirlo
en una declaración de voluntad.


Imagen: Lucio Fontana, Concetto Spaziale, Attese.

24/09/2010

DOUBLE EXIT


Mi tajo es semejante a aquél del que salí.
Debo salir de nuevo, por mi propio tajo.
Debo circunscribir, contorsionarme, adelgazar
hasta moverme como una línea en tránsito.
Tirar lo que sobra. Frotar el exceso. Escupir.
Reducir mi estructura al mínimo mapa indispensable.

Entonces, cuando mi cabeza asome nuevamente,
tensando la soberanía de mis labios,
rechazaré las propuestas del circo y de las tribus.
Diré: me he parido, he cortado el cordón, emancipada,
no hay llanto que no sabe, no hay sangre previsible,
sino el insoportable rastro de mugre acumulado,
la efímera visión de un cielo de estrellas de alquiler.

Me lavaré con la lengua de una aviadora acróbata.
Beberé de la lata donde beben los perros.




Imagen: Lucio Fontana, Concetto Spaziale, Attesa, 1967.

13/09/2010

NO EXIT


Del tajo en el que entraste
para hundirme en el mundo,
no saldrás. No lo lamento.
Atragantado de flores y murciélagos,
nada podrás decir.
Nada se dice abajo, en esa noche.
Los murciélagos rivalizan con los pájaros.

(Al tajo que me expulsó a este mundo,
sin pedirlo, no podría volver. No lo lamento.
Está tatuado en mí. Tracé el dibujo.
Atragantada por lo impronunciable,
lo convertí en el cuerno de mi propio unicornio.
Perforo, cuelgo, anudo, elijo el estandarte)

Mi sexo prensil te ha secuestrado.
Sellado con sus labios la salida de tu curiosidad.
No podrías estar mejor en otra parte.
Te como y tus astillas navegan por mis venas.
Ahora que ya me has visto desde adentro
supongo que no hay nada que quieras preguntar.



Imagen: Lucio Fontana, Concetto Spaziale, 1961.

18/08/2010

LOS CONTINENTES CHORREAN DE LOS MAPAS



Habla Lucrecia H., que también musicaliza cuando escribe,
desde su Salón Japonés.


El mundo se ha encogido,
ya no esconde cuevas sin mi olor
Mi marca de hembra colorea los puntos cardinales
No hay camino sin la estela de mi instinto
Ni tiempo que diluya
el perfume de mis coordenadas
La confusion es lógica y excusa
Has rogado por el alivio del olvido
Pero masticas las letras del desenlace que conoces
Tu cuerpo pulsa la química de mi sangre
Tu piel lleva mi sello
Los continentes chorrean de los mapas
El mar ya no puede alejarme
No te quedan culturas, lenguajes ni credos
Que hablen dogmas más potentes que mi nombre
Hilvané las estrellas
con hilos del agua que generas
Tu deseo sólo sigue mi rastro
Todo huele y sabe a mí.

Gracias, Sis V.


12/08/2010

UN MÍNIMO ALFILER


Cierro la puerta con llaves y candado,
busco, empujo y arrastro
un armario contra la puerta.
Lo vi en muchas películas de terror.
Arrojo los señuelos a un cubo de basura.
Dono la ropa usada y regalo los libros
con tus notas al margen.
Todo lo que perteneció a esa época.
Pero tu imagen que vuelve no es un hacha
rompiendo la madera.
No hay una decapitación ni un rostro
que se sacude y deja de moverse
debajo de la almohada.
Esto no puede verse.
Esta trepidación, esta corriente eléctrica.
Tu recuerdo es un áspero animal
al que no atino a ponerle una correa.
Un mínimo alfiler
que perfora y derrumba
la zona anestesiada.


Imagen: Barbara Kruger, Thinking of you, 1999.