ANUDAN EL CABO DE UNA CEREZA CON LA LENGUA

28 abr. 2010

QUEMAR


Quemé los disfraces que te seducían.
No te seducían los disfraces.
Embebí en alcohol la enfermerita,
la colegiala y la secretaria.
Arrojé el fósforo encendido
contra las que estaban
a tu disposición.
Con los dientes rasgué
el baby doll, ridículo.
Qué baby ni baby.
Qué doll. A mí alentame
en las curvas del roller derby.
Te toco el piano desnuda,
sin tafetas ni moños ortopédicos,
con el pelo recién salido del mar.
Basta una mariposa desmesurada
en la cabeza.
Y en un momento dado
(suena la sirena)
apoyo una pierna sobre el teclado.
Las ruedas del patín rozan un par de notas.
Enlacé tu lengua y la atraje hacia mí,
hasta dejarte vacío de alfabeto.
Se acabaron los roles.
Ahora te quiero ver,
de cuerpo entero.




Música: Lady Gaga - Speechless
Foto: Paolo Roversi

23 abr. 2010

MI VESTIDITO



Yo tenía un vestidito precioso.
Con una falda llena de volados,
uno sobre otro, uno sobre otro,
como escamas de pez,
como puertas de niebla,
como imprevisibles cortinados.
Viniste y lo rasgaste todo,
lo manchaste, lo arrugaste.
Malo.
Ahora tenés que volver
a coserlo y plancharlo
sobre mí.



Es que yo no quería caer (mentira).
No quería seguirte (otra mentira).
Ya antes de caer había comenzado
a flotar (esto es cierto),
a disfrutar la ley de gravedad,
a sintonizar tus ojos centrípetos.
Bueno, bueno.



Pero qué bueno es caer
en el abismo de la selva.
Uno ya ni se acuerda de quién es.
Pero podría seguir tu pista
con mis zapatos con lazos de seda,
con tacón, con determinación
de cachorra asediada
por el hambre (de vos).

Estoy en Hungerland.
Así que no me esperes escondido
en la república solitaria de los hongos.
Hay mejores venenos.
Mi nuevo vestidito
no encuentra su lugar
en esta casa.
Esta casa no alcanza
a contener el pulso
de mi cuerpo.





Fotos: Annie Leibovitz.
Natalia Vodianova con Olivier Theysenks, Tom Ford y Marc Jacobs.
Natalia Vodianova by Helmut Lang.

21 abr. 2010

TU TRIÁNGULO



y ahora qué podré comer que no sea mi pelo sí y el bucle cerebral
que se agota y se asfixia reteniendo tu aroma y ahora qué podré
hacer que no sea comerme la mano que voló tus puentes
que cavó que se rindió a tu furia que perdió sus dedos
pasando como cartas bajo las puertas de tu reino
y ahora qué mi boca te la di no está se fue
ella es tu delicado triángulo invertido
tu concedido triángulo isósceles
para abrir ella es tu triángulo
no quiere retirarse
no sabe no puede
despedirte
decirte
no




Foto: Francesca Woodman

15 abr. 2010

REGRESAMOS


No cederemos al canto caduco de las sirenas de emergencia de plástico de las jerarquías eclesiásticas. Resistiremos por mera náusea espontánea el poder hegemónico que aplasta y paraliza. Nos pararemos en los márgenes del mercado, para disparar. Y en su vientre, para disparar. No nos seducirán con fuegos artificiales de opereta. No nos darán de comer palabras que sean puro ruido. No les creemos. No les creemos nada. Por eso levantamos Babilonia. En medio del desierto. Para no servirles. Let's go on, with Romance & Cigarettes, aquí abajo. No aparten de nosotros este cáliz, porque nos deleitaremos deshaciéndolo. Rosa.

NO APARTES DE MÍ ESTE CÁLIZ



No me digas palabras que no sé,
que no entiendo, que no sabré leer.
No me digas palabras que no vi,
que no supe, con las que no sabré
qué hacer. Extraviada.
Dame de beber, en la boca.
Mi boca se abre a la sed que lleva,
que no puede soltar,
tu nombre.
Mis dientes se resisten a ceder
tus letras.
No me des de sufrir, de llorar,
de amputar mis uñas,
hasta flotar como un alga
iridiscente y tristísima en el río.
Dame de dormir, de olvidar,
de serenar el desorden
desesperado y desolado
de mi pelo.

Pero no. No es ésta la manera.
La manera es soltar y dejarse acunar
por mis amantes. Las deidades domésticas
que desatan mis nudos, por instinto.
Me sumerjo en la temperatura de mis perros,
en la textura evasiva de mis gatos,
en las páginas marcadas de mis libros,
en el polvo que soplo de mis botas.
Son del color del agua que invita a naufragar,
son del color del agua que impulsa a descender
para cantar, desde el fondo de mí,
mi aterrador y glorioso desamparo.

No apartes de mí este cáliz.
Lo masticaré mansamente,
empapada, descalza y en enaguas,
hasta hacerlo pedazos.
Esquirlas devoradas por los peces,
magmáticos. No los perseguiré.




Romance & Cigarettes, John Turturro, 2007.
James Gandolfini - Kate Winslet
Kate se deja invadir por Ute Lemper.
Ute canta en la boca de Kate "Little Water Song",
escrita por Nick Cave.