ANUDAN EL CABO DE UNA CEREZA CON LA LENGUA

18 mar. 2011

NO SOLTARÉ ESTA ESPADA

 
 


No soltaré esta espada.
La sangre de su acero fluyó por mí.
Tuvo que remover escombros enterrados,
arrancar raíces negras,
decapitar el asedio de las obsesiones.
No temblará cuando lleven tu nombre.
Las guerras personales hacen del corazón
un órgano inflexible y radicalmente extraño.
No soporta que lo muerdan más.




Foto: Jan Saudek, The Sword.