ANUDAN EL CABO DE UNA CEREZA CON LA LENGUA

12 ago. 2010

UN MÍNIMO ALFILER


Cierro la puerta con llaves y candado,
busco, empujo y arrastro
un armario contra la puerta.
Lo vi en muchas películas de terror.
Arrojo los señuelos a un cubo de basura.
Dono la ropa usada y regalo los libros
con tus notas al margen.
Todo lo que perteneció a esa época.
Pero tu imagen que vuelve no es un hacha
rompiendo la madera.
No hay una decapitación ni un rostro
que se sacude y deja de moverse
debajo de la almohada.
Esto no puede verse.
Esta trepidación, esta corriente eléctrica.
Tu recuerdo es un áspero animal
al que no atino a ponerle una correa.
Un mínimo alfiler
que perfora y derrumba
la zona anestesiada.


Imagen: Barbara Kruger, Thinking of you, 1999.

5 comentarios:

  1. Yo sé que nadie quiere ponerle correas al recuerdo. Sólo esperamos que otro venga, y lo sujete. Beso furioso.

    ResponderEliminar
  2. MANON: Dejame que le ponga cuerdas y nudos ciegos a ese maldito recuerdo que te acosa.

    ResponderEliminar
  3. muchas veces uno acude a todo para arrancarse esos dolores que perforan,pero no siempre se puede.
    y quedan aunque con el tiempo se convierten en fantasmas,siempre asoman.

    ResponderEliminar
  4. Tu recuerdo es un áspero animal
    al que no atino a ponerle una correa.

    No pude describir mejor...un minimo alfiler,que con el tiempo se convierte en un puñal peligroso. Un beso Babilonia.

    ResponderEliminar
  5. Recuerdos que asaltan e impregnan sus huellas.
    Hermoso poema. Un abrazo.

    ResponderEliminar

DAME TU LENGUA.