ANUDAN EL CABO DE UNA CEREZA CON LA LENGUA

17 dic. 2009

(ABYECTO) TRAYECTO DE AUTOBÚS



Ni te atrevas a cederme el asiento.
No te muevas.
A ver por cuánto tiempo
me sostenés de pie.
Sostenés mi mirada.
Esfumé el lápiz kohl sobre mis párpados.
El rimmel lame un bosque en mis pestañas.
Para qué negártelo. Es así. Soy puro vicio.
Aferro el pasamanos
como si fuera un falo de metal.
No lo muerdo porque me gusta más
clavarte con los ojos la estocada.
Sonrío apenas, con la boca cerrada.
Sé humedecer con la lengua
el labio superior (de mi boca).
Los labios inferiores
están humedeciéndose,
de a poco.
Todo depende de lo que quieras hacer.
¿Hasta dónde estás planeando llevarme?
Desviarme del camino al parque.
Penetrarme en la curva
bajo el túnel.
Si es abajo, está bien.
Me enciendo en las calderas
subterráneas.
Me arde el clítoris
ante el contacto suave de una gasa.
Es como si la gasa entrara
en una lenta y exquisita
combustión.
Tu pene crece bajo el pantalón.
No intentes ocultarlo.
Está duro y erecto. Me da hambre
de glande, hambre incorrecto.
Contraigo las paredes de mi vulva.
Lo tocás. Lo apretás.
Veo tu mano afanosa
agitarse bajo una novela.
¿Vas a mojar a Tolstoi?
¿Querés guerra?
Te miro y te confieso
que ya no puedo más.
El flujo me baña la entrepierna.
Con un gesto te indico
que tengo que bajar.
Siento tu pene grueso
apoyarse contra mis nalgas
tensas.
Quisiera hacer durar esta tensión.
Hasta encontrar las llaves
y volver a estaquearte
en la escalera.
Hago estas cosas cada vez que puedo.
Cosas raras y tibias, que se tragan.
Como la hostia de la comunión.

2 comentarios:

  1. Que final, dadora de placer! Y cuanta tensión, que de verdad, te pone los pelos de punta, y no sólo eso...me gusta...y me dispongo a seguir sus enseñanzas y a disfrutar del bello pecado. Un abrazo

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  2. De vierde man: No ceso de aprender. Soy una alumna ejemplar. Una rodilla al trasluz.

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